miércoles, 1 de junio de 2011

Era rubia, bonita, muy bonita (II)



“No se” fue mi respuesta…

Pasaron algunos días y su rostro comenzó a resultarme familiar, me di cuenta que la cruzaba siempre minutos antes del trabajo. Yo nunca le había prestado atención, quizás porque mi mundo giraba en torno a la nada, de la casa a la oficina, de la oficina a la casa, y en el medio nunca ocurrían cosas rescatables.

Ayer la vi pasar de nuevo… (Mi oficina tiene vista a la calle). La vi pasar tres veces. En la última salí a ver cuál era su recurrente destino, y descubro que era cliente de la chica de la fotocopiadora (click acá), a quien yo la llamo E.

Hoy me hice un café y pensé que quizás aquel sueño le había dado vida a… la llamaré C, pues no se su nombre. Quizás ella no existía en realidad, y ahora sí, ¡y es real!

Hoy, como de costumbre fue a la fotocopiadora de E y de regreso pasó delante de mi oficina, no pude quitarle la vista en todo el recorrido, ella me miró… nunca nadie sostuvo su mirada en la mía por tanto tiempo, a tal punto que mi pecho empezó a agitarse de manera inusual, la verdad, nunca me había pasado antes. No se si está bien decirlo pero me hizo bajar la mirada, me intimidó. Por miedo al fracaso la evité las siguientes dos veces, si, era clienta de E tres veces al día. Pero no solo es eso lo que descubrí. También veo que temprano pasa toda despeinada y sin maquillaje, por lo que sospecho que lleva una vida desordenada; también observo que nunca sale sin tacos y que tampoco puede estacionar correctamente su auto.

Ella es tan especial que me hizo descubrir esas ganas insaciables de sentirme "macho"... pero luego de que desaparece de mi vista todo vuelve a la normalidad, las burbujas descienden y mi día transcurre otra vez sin más cosas rescatables...

Hasta hace un par de horas pensaba que sólo yo conocía esta verdad tan mía, pero no... Ahí estaba E (la de la fotocopiadora) sonriendo cuando la última vez pasó C desafiando mi timidez. Desde aquella vez del diálogo con E nunca volvimos a hablar, pero recién se acercó y me dijo algo que no tenía en mis planes escuchar...

5 comentarios:

Luna dijo...

Y bueno...Es alto, morocho, un caballero...Y no te cuento más!!!

Espero pronto saber que te dijo E...

Saludos muchos, Diego. Buenas noches.

Antorelo dijo...

Me has dejado intrigado, aver cómo termina la historia. Me gustó.
Un abrazo

aamanecerdeluniverso dijo...

Ufffffffffff
¡Ésto de las entregas dejan mucha intriga!!!
Ánimo y a por la siguiente. Esperaré.

Está genial éste otro lado de ti Diego, no lo conocía.

Un abrazo.

David C. dijo...

bastante misterio.

Diana Ƹ̴Ӂ̴Ʒ dijo...

Debilidad por las rubias eh, que será...tal vez te pidió tu teléfono?