miércoles, 9 de febrero de 2011

te propongo algo...





                 Las sábanas quedaron deshechas por el último huracán, y vos, con tus cabellos desordenados, me miras pidiendo una tregua mientras me doy cuenta de que mañana llevaré tus marcas al trabajo...
                Somos adictos de nosotros mismos, indecentes, melancólicos... nos extrañamos al minuto de no tenernos, pero... no tengo ganas de trabajar mañana, no... puedes insistir con aquello de cumplir con el deber...
               ¿sabes? Te invito a no tener ganas de nada más que no sea de nosotros mismos. Hoy se desmoronan los motivos que sostienen mi mundo.
              Te propongo una batalla en cada gesto, que arrullemos la calma antes de otra tempestad, desnudarnos a escondidas del mundo... 

Hoy no estamos para nadie... apaga la luz...

2 comentarios:

Antorelo dijo...

Me parece estupenda la propuesta que haces en este magnífico relato.
Un abrazo

Alejandra Edith dijo...

Excelente composición. Es increíble como en un corto relato, con pocas palabras se dice lo que con mil no se llega a explicar. Todo es claro, pero no por eso es simple,ya que se advierte un torrente de emociones que poeticamente te atrapan y te cautivan el alma. Gracias por darnos un poco de ti y de tu talen a los amantes de la vida y el arte.