domingo, 26 de diciembre de 2010

Te vi...

No te sentía mía, mierda! pensar que me alegré tanto al besarte por primera vez... mi corazón se desbordaba, mi cabeza volaba, me dejaste casi loco, ¡tántas cosas que me hiciste sentir! y pensar que hoy no sos nada, no sos nada para mí.
Sonaba "me quedo contigo..." y como un adolescente que era, me dejé llevar por esa letra y casi la tomaba como un himno!:

(...)
Pues me enamorado
y te quiero y te quiero
sólo deseo
estar a tu lado
soñar con tus ojos
besarte los labios
sentirme en tus brazos
que soy muy feliz.
(...)

Luego vino lo inevitable...
vos llorando por la partida, (y hoy me pregunto: por qué llorabas?)... era de noche, estábamos en la vereda de tu casa de la calle Siria... la luna se dejaba ver entre los árboles y yo... yo te decía que lo mejor era que me vaya de tu vida... y me fui, caminé hasta la calle Ameghino y luego no recuerdo cómo es que aparecí en mi casa, solo recuerdo ese momento en que me dí vuelta escapando de tus lágrimas y me alejaba de tu casa, de tu vida, de vos... para siempre, y ese momento se repitió por varios días, semanas, meses...
Si hoy me preguntaras que es lo que recuerdo de vos te contestaría esto, la partida... lamentablemente no me diste nada, nada, lo que sentí con vos fueron unas experiencias típicas de amor adolecente.
Una lástima, podríamos haber sido felices...
Yo no se si sabes de este blog pero te ví el otro día y siempre me quedé con las ganas de decirte esto: Nunca te amé...







p/d.: perdón si no se me entiende pero estoy casi dormido. (siempre quise decirte esto y nunca tuve la oportunidad, ni la quiero tener)



Suenan a lo lejos Los Nocheros "ayer te vi..."



jueves, 23 de diciembre de 2010

Diálogo desconcertante

- o sea... podemos quedarnos juntos hoy?
- ¿para qué? si peleamos... ves? Ya lo estamos haciendo de nuevo...
- bueno, peleemos...
- no!
- Hagámonos la contra
- no!
- Dale! yo te digo que sos una insoportable y vos me decís que soy un egoísta!
            
                  (silencio)

- ¿sabés que te amo?
- sí. Yo también te amo...


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Brilla !


Te vi tan hermosa que me costó digerir tu belleza! Pasaron unos minutos antes de que tu luz llegue a mi corazón simplemente porque te quedaste en mis retinas un poco más de lo normal, pero a veces pasa... y pasa que mientras te veo preparo inconscientemente el corazón para el golpe, el shock...

Creo que no necesito decirte que te amo porque lo gritan mis ojos... y en pedacitos de cielo te regalo un mundo entero.
Sonríe para mí! ¿Te dije alguna vez que cuando sonríes tus ojos me dan vida?


Brilla !!!!

T-E-A-M-O

domingo, 19 de diciembre de 2010

A partir de hoy voy a hacer lo que quiera.........
Me cansé de hacer las cosas y mirarte luego para saber que opinás!!!!!!!!!!

lunes, 13 de diciembre de 2010

Diminutivo

D: Amorcito, podés venir un ratito? Tengo un problemita...
C: Sí
D: Ayudame con esto un segundito...
C: Listo!
D: Gracias cielito!
C: Todo bien, ahora... ¿por qué hablaste en diminutivo?
D: ?¿
C: Sí, amorCITO, raTITO, probleMITA, segunDITO, cieLITO...
D: uhh! bueno!!!! justo que estoy amoroso hoy!!!!
C: jaja eso no es amoroso, es ridículo! jaja
D: ?¿
C: jaja, sos bonito!
D: ¿boNITO?, por favor no hables en diminutivo... llamáme bono...
C: ...




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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Tengo que decir, antes que termine el día, que hoy empieza el resto de mi vida, y empieza con cambios en mi persona, si señor.-











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sábado, 4 de diciembre de 2010

Un sábado cualquiera...





                  Un sabado cualquiera sería, por ejemplo, hoy... si no estuvieras lejos, si los 1600 kilómetros que separan esta ciudad de la gran ciudad (Buenos Aires) no existieran, si este sentimiento de soledad no se hiciera carne en mí, si no tuviera que esperar para acariciar tu piel...
                  Un sábado cualquiera sería uno en el que no tuvieramos que levantarnos a las cuatro de la mañana para llegar apurados (a 150 km x hora) al aeropuerto, si no tuviera que quedarme detrás del vidrio viendo cómo se va tu vuelo y viene la nostalgia...
                  Un sábado cualquiera sería uno en el que no tuviera que abrir un paréntesis entre tu partida y tu llegada, en el que no tuviera que desayunar solo, completamente solo, escuchando el eco de la taza de té al chocar con el platillo...
                  Un sábado cualquiera sería una víspera de un domingo juntos...

                  Entonces solo me queda gritar en silencio, para que no escuchen mi estado, pero no importa, viviré sabiendo que nos espera una alegría cuando vuelva a ese aeropuerto a buscarte...

Mientras tanto,





te esperaré dormido...





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