sábado, 4 de diciembre de 2010

Un sábado cualquiera...





                  Un sabado cualquiera sería, por ejemplo, hoy... si no estuvieras lejos, si los 1600 kilómetros que separan esta ciudad de la gran ciudad (Buenos Aires) no existieran, si este sentimiento de soledad no se hiciera carne en mí, si no tuviera que esperar para acariciar tu piel...
                  Un sábado cualquiera sería uno en el que no tuvieramos que levantarnos a las cuatro de la mañana para llegar apurados (a 150 km x hora) al aeropuerto, si no tuviera que quedarme detrás del vidrio viendo cómo se va tu vuelo y viene la nostalgia...
                  Un sábado cualquiera sería uno en el que no tuviera que abrir un paréntesis entre tu partida y tu llegada, en el que no tuviera que desayunar solo, completamente solo, escuchando el eco de la taza de té al chocar con el platillo...
                  Un sábado cualquiera sería una víspera de un domingo juntos...

                  Entonces solo me queda gritar en silencio, para que no escuchen mi estado, pero no importa, viviré sabiendo que nos espera una alegría cuando vuelva a ese aeropuerto a buscarte...

Mientras tanto,





te esperaré dormido...





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2 comentarios:

* Eleanor Dalí ! * dijo...

Y un sábado cualquiera estoy seguro que no sucederán más aquellas nostalgias y no tendrás que esperar dormido.

Estoy segura !

Un beso o 2 !

Cristina dijo...

un sabado, que es pasdo... es un sábado para el olvido, hubieron y habran mil sabados que estuvimos y estaremos juntos, que disfrutaremos en el amor, en familia, si sabés que cada latido de tu corazon es un "te amo" mío....