martes, 18 de diciembre de 2012

La de las alas...



Cuando te vayas no me digas adiós, tampoco me mires a los ojos; te evitaré, deseo borrarte de mí, vivir como si no hubieras existido nunca. No recordaré la noche en el dique cuando, luego de abrazarnos y besarnos, disfrutamos el cielo más estrellado de nuestra historia hasta ese momento. No miraré nunca más este lunar tan vistoso que siempre opacó mi audacia y que a vos te parecía único. Me llevaré todo lo que te escribí a otra parte, donde nunca puedas leerlos ni decirme que te gustan, con una sonrisa deliciosa…
Me iría yo pero la que siempre tuvo las alas fuiste vos, yo quiero quedarme un poco a descansar, a disfrutar la vista desde la ventana, esperaré la lluvia y lloraré un poco antes de ir a dormir; fumaré un último cigarrillo, porque nunca te gustó que fume. Te haré caso en eso de cepillarme los dientes apenas me levante de la mesa. Iré a misa los domingos por la mañana porque siempre decías que la tarde se hace corta y no se puede hacer nada. No voy a salir a correr durante la siesta porque el sol hace daño ni tampoco dejaré la cama destendida, aún cuando nadie quede en casa para notarlo, pues tienes razón en aquello que al regresar tienes que perder el tiempo en tenderla antes de dormir.Me haré el hábito de leer por las noches, pues hasta ayer no lo hacía por abrazarte y hacerte el amor. Me dejaré el pelo largo, no tanto, pero sí un poco más, solo para no recordar que a vos te gusta bien cortito.
O pensándolo bien… deseo que me mires, sí. Quisiera saber si tu adiós será verdadero o será sólo un deseo de volar un rato sin mí. Yo no evitaré tu mirada entonces. Dejaré mi mirada sin lágrimas y mi lunar a la vista, cerraré las ventanas para no distraerme mirando la lluvia caer y te daré el último poema que escribí en tu silueta para que lo leas y me sonrías llena de luz… quizás aceptes volar conmigo por la tormentosa noche de nuestra ciudad, por aquel lugar donde nos besamos bajo las estrellas. Te aseguro que llegaremos, al fin, hasta la segunda estrella a la derecha y viajaremos directo hasta el amanecer.



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3 comentarios:

Lapislazuli dijo...

Las despedidas son tremendas, pero sobre el final brilla algo de esperanza
Excelente entrada
Abrazo

Alejandra Edith dijo...

Hermosa descripción de una despedida y más grandioso aún es el plasmar esa esperanza de que al final la despedida sea una mentira, o algo breve. En otras palabras un "quizas volvamos a cruzarnos otra vez". Te felicito por tan extraordinaria entrada.

Aura dijo...

triste...estoy igual